EQUIPAJE

Llevaba 3 maletas pero no sentía el peso del equipaje. Te hablan de comodidad y vuelos ligeros, pero se equivocan con el equipaje de mano. Éste se apoya en la espalda y la cadera. Cargas esa maleta como si fueses a parir al llegar a casa.

Anuncios

A volar Doble Aire

El próximo domingo 27 de noviembre presentamos la revista que hemos hecho en colaboración-trabajo-en-equipo con Luma Lab.

Como era un poco de esperarse, el tema de la revista tiene que ver con volar, con aire, pajaritos, ideas, imaginación, paranoias, etc.

Estamos muy emocionad@s y nervios@s. Me siento como cuando organizo fiestas de cumpleaños.

No me gusta organizar fiestas porque me estresa: que si no habrá comida suficiente, que si pasará un cataclismo y no vendrá nadie. Pero hay una cosa que sí que es verdad, esperamos a los amigos: A los que han ayudado a que directa o indirectamente salga esta revista. A los que me han escuchado tanto blablablablabla por meses enteros. A los que se dieron el tiempo de crear algo para el proyecto.

Espero que hayamos sabido transmitir nuestras inquietudes y creatividad a través de las páginas virtuales de Doble Aire Magazine. De esta manera, es seguro que el proyecto seguirá creciendo.

Toda la información sobre la revista, los colaboradores y el evento de presentación, están en la web: www.dobleaire.tk

Mientras tanto, por aquí, seguiré escribiendo aquellas cosas queme pasen por la cabeza.

¡Nos vemos el domingo! (O el viernes si te animas a ir al Pecha Kucha, donde también estaremos presentando la revista)

✼ Volar (epílogo)

Se abre el paréntesis:

Y pocos saben que el ave quiere que le atrapen, pero no sabe dejarse atrapar, porque dejarse atrapar no está en el viento, ni en su tiempo de ave que es corto, muy corto. Por eso vuela alto, tan alto, y lejos… Y deja todo -aunque siga observándole, deja, sigue, sobre todo si mira hacia dentro-. El ave observa y mira, y alimenta al árbol, y ve nacer y morir el nido, o al menos sabe que nace y que muere ese nido. Y nadie agradece al ave, pero al ave no le importa -a veces-. El ave es ave, y el ave vuela, y sabe que poco ha de aterrizar, porque aunque no lo crea, hay quienes quieren capturarle…

Se cierra el paréntesis.