✼ CRE(c)ER… o de cómo Dios es independiente a las creencias y la edad

Recuerdo el día que me pregunté si los aztecas y/o los griegos no tendrían razón adorando a todos esos dioses, uno para cada magia natural. ¿Porqué no muchos y sólo uno? Si los aztecas fueron en sus creencias exterminados, ¿porqué no pensar que quizá ellos tenían la razón? Es decir, nobody proved them wrong... Llovía y mi madre recordó cuando trasladaron la estatua de Tláloc al Museo de Antropología e Historia de la Cd. de México. También llovió aquel día, inesperadamente. Tláloc era el dios de la lluvia.

 

 

En un colegio de ultraderecha católica esta duda era definitivamente un motivo de charlas con las monjas, el sacerdote y algunas dosis de temor en versos teológicos. Yo en ese entonces tenía 10 años pero ya era prudente.

 

Hay una búsqueda espiritual en la que uno se embarca más o menos en la pubertad, y que en algunos casos, no termina nunca. Mi profesor de filosofía del bachillerato decía que con la apertura de la información, ahora en occidente éramos cafeteria catholics. Era 1999, año clave en el proceso de Revolución Tecnológica y la construcción de lo que hoy llamamos la autovía de la información. En este sentido, las creencias y la fe se nos presenta como un gran buffet y vamos eligiendo conforme a nuestra hambre y sed. Como diría Cerati, “Modelo para armar, pero nunca para desarmar”.

Reencarnación = sí

Virgen María = no

Jesucristo = sí

Infierno = un poquito

Shiva = quizá mañana

 

Y así, poco a poco, hasta quedarse con unas y hartarse de otras opciones.

 

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✼ Nothing but mammals…

A M. le gusta mucho poner esta canción:

Hacía bastante que no la escuchaba, hasta que él empezó a hacerla famosa en las VillaRola-YouTube-Nights.

Dejando de lado la guarrería, el albur y la nostalgia noventera (que tanto nos invade a los que ya pasamos del primer cuarto de siglo), este súper hit me sirve para ilustrar mi punto (mi punto crítico, no otro).


You and me, baby, ain’t nothing but mammals…

¿Somos los seres humanos los únicos animales a los que nos da vergüenza que nos vean follar?

Supongo que cuando estábamos forrados de pelo, y andábamos todavía entrenándonos para ir en dos patas, hubo algún momento en la vida en que nos valía madre y follábamos como conejitos sobre el césped, las piedras, el hielo, o sobre el mamut de turno. Pero seguramente hubo algún momento histórico en el cual, el hombre y la mujer empezaron a esconderse tras el mamut, las plantitas o las piedras a la hora de la acción sexual.

Los religiosos me dirán que fue en el momento en que Dios expulsó a Adán y a Eva del Paraíso. La web del Vaticano nos da una pequeña explicación:

Las palabras del Génesis 3, 10: “temeroso porque estaba desnudo, me escondí”, […] demuestran la primera experiencia de vergüenza del hombre en relación con su Creador. Esta vergüenza, cuya causa se encuentra en la humanidad misma, es inmanente y al mismo tiempo relativa: se manifiesta en la dimensión de la interioridad humana y a la vez se refiere al “otro”. Esta es la vergüenza de la mujer “con relación” al hombre, y también del hombre “con relación” a la mujer: vergüenza recíproca.*

El Vaticano, en palabras de su fallecido líder Karol Wojtyla, parece tener claro incluso cuáles han sido las consecuencias del “pudor original”. Este texto no va más allá y no habla sobre el tener relaciones sexuales en público. Pero quizá tendríamos que intuir que si, según la Iglesia Católica, todos somos hermanos, y entonces follamos entre nosotros, básicamente somos unos incestuosos. Así que mejor hacerlo en privado, ¿no?

Vuelvo a mi pregunta original, ¿cuándo empezamos a tener vergüenza de que nos vieran follar? ¿Tiene algo que ver alguna(s) religión(es) en esto? (Si es así, quizá entonces los Moteles tienen una historia paralela a la de la expansión de la religión.) ¿O esto del pudor fue previo a la religión?

Discovery Channel vs. el Porno

Hace dos días veía el programa Vidas Anónimas que transmite La Sexta. Uno de los protagonistas era un cineasta de porno y le acompañaban a filmar algunas escenas en varios sitios públicos. Claro, mirones hubo bastantes. Varios de ellos y ellas (más ellas que ellos) les dijeron a las cámaras que por qué tenían que venir a hacer “eso” en sitios públicos. Que no tenían nada en contra del sexo, ¡pero hacerlo en privado, hombre!

Claro, si fueran dos leones los filmaría el Discovery Channel, pero si son dos humanos, que vengan los del porno.

Así que aquí les dejo un pequeño test.

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ale · oseguera

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* Fotos encontradas en Google Images.
* Wojtyla, Karol (1980). “Metafísica del Pudor”. Web del Vaticano. http://www.vatican.va/holy_father/john_paul_ii/audiences/1980/documents/hf_jp-ii_aud_19800528_sp.html