Los jefes de Estado de Francia e Inglaterra entraron esta semana a la llamada “Libia libre” después de que un gran grupo de rebeldes libios echaran al gobierno de Muamar el Gadafi, quien gobernó por décadas.

Con ayuda de la OTAN que bombardeó tanto como pudo el país, y la confianza de los rebeldes, -quienes hubieran confiado su alma al diablo con tal de echar al dictador-, Francia e Inglaterra se repartirán ahora el pastel, cuyo principal ingrediente es el petróleo.

A Gadafi le pasó lo mismo: le confió su alma al diablo, y lo apuñalaron por la espalda.

En realidad, el diablo puede camuflarse de formas diversas.

 

* Cameron y Sarkozy exigen la captura de Gadafi. – 16 septiembre, 2011. La Gaceta. Argentina.

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