✼ Del modus operandi de la mente de un mosso d’esquadra

Vivimos la auténtica revolución. Corríjanme los expertos, pero, si puedo resumir la Revolución Mexicana en un vulgar y populoso enunciado, la Revolución Mexicana no fue sino una pelea caprichosa de 4 pandillas que no se pudieron nunca poner de acuerdo para organizarse, hasta que terminaron matándose entre todos. Pero al menos, llegaron a los libros de historia-etas.


Ahora resulta que los mossos d’esquadra van a denunciar a los “indignados” de la #acampadabcn que les causaron heridas el día del desalojo encubierto en Plaça Catalunya el 27 de mayo . ¿No sería mejor idea denunciar al conseller de’Interior y los demás secuaces de la Generalitat que apoyaron y elucubraron esta acción?

Al final, el gobierno (sistema) ha tenido lo que quería: enfrentar a las partes de una misma sociedad “indignada”; y en este caso, a las dos que hoy por hoy, constituyen una mayor fuerza en la sociedad: acampados vs. policías.

Afortunadamente para la cabeza orquestadora (el gobierno), estos dos grupos son completamente opuestos en la metodología con la que ejercen su poder. Por una parte los acampados, con la educación y comunicación como armas intangibles, y el pacifismo como lema. Y por otro, un grupo cuya idea de construir un mundo mejor pasa siempre por la fuerza física y el enfrentamiento cuerpo a cuerpo. Lamentablemente, hoy por hoy, las erróneamente llamadas fuerzas “de seguridad” no generan seguridad en los ciudadanos comunes; únicamente en ese pequeño grupo que los dota de armamento letal. Los policías han sido entrenados en la violencia porque el gobierno descubrió en ellos un juguete fácil de usar, renovable inagotablemente (está hecho de humanos), y además bastante efectivo (que no eficiente).

El gobierno de Catalunya supo encontrar el punto de quiebre justo cuando los dos grupos encontraban su punto en común. Por eso, ni el presidente del gobierno español, ni organismos de poder internacional, han condenado contundentemente la represión del 27M. Tan es así, que el mismo ejemplo siguió Francia con la represión de la #frenchrevolution el 29 de mayo en la plaza de la Bastilla.

Divide y vencerás

Las fuerzas policiales encontraron una especie de acuerdo con los indignados justo antes del día de las elecciones municipales de España, el 22 de mayo. Los sindicatos mayoritarios de policías anunciaron que sería un “enorme error” desalojar las plazas el día de la llamada reflexión. No hubo tratados ni firmas, pero la jornada pasó pacíficamente a los libros de Historia como la primera vez que reflexionan masivamente sobre el tema electoral miles y miles de ciudadanos españoles.

Dejar que polícias y antisistemas conversaran abiertamente sobre el mundo que quieren vivir, era lo peor que podía sucederle al gobierno. ¿Qué seguiría después? ¿El apoyo de los militares? ¿Y después…?

Así que el enfrentamiento fue planificado y estratégicamente organizado. Nos jugaron como piezas de ajedrez. Policías (represor de masas) vs. acampadas (resistencia de masas), y añadimos: vs. El Barça (cultura de masas). Uno contra otro contra otro.

El tal cerebro orquestador (ni siquiera hablo de Felip Puig) es estratega y tiene experiencia en todo tipo de temas: tácticas de manipulación social, control de los medios, recortes en educación y sanidad, préstamos internacionales, guerras, etc… Sabe que dividiendo a la sociedad, vencerá. Basta recordar que las guerras se han basado siempre en explotar la intolerancia a otros modos de vida.

Así pues, el gobierno conoce bien a los hinchas del FCBarcelona que provocan “disturbios” siempre que su equipo de fútbol está en un punto clave de su historia (tanto del Barça como de casi cualquier otro equipo popular de otro país). Sabe que no tienen control ni dirección ni propuesta. Son un grupo heterogéneo que carece de ideología y rumbo, son los zombies del sistema que sirven para la distracción. Se educan con la televisión, la prensa rosa y la Coca Cola, y poca capacidad les queda para la reflexión. Están creados y manipulados para prevenir que la sociedad civil se organice, manifieste y rebele. Y lo peor del caso, es que nos quieren hacer creer que la mayoría de la gente es así y no hay cura. Ejemplo: la mal-llamada generación ni-ni.

(Testimonio aparte: Me sorprende encontrarme con abuelitas y abuelitos que comentan su sorpresa al ver a esta generación de jóvenes peleando por un mundo mejor. Creían, según lo he escuchado durante las asambleas de la acampada, que las nuevas generaciones estaban perdidas en un mundo de hedonismo barato).

Así que aquel fin de semana, con la excusa del Barça, se enfrentaron las dos fuerzas con mayor poder actual en la sociedad. La batalla duró dos días:

  • Viernes por la mañana: el conseller d’Interior, Felip Puig, envía a dos grupos de presión: la BCNeta como caballo de troya, y a la policía como arma pesada, ambos utilizados como cabezas de turco, chivitos expiatorios. Se arma el enfrentamiento físico.
  • Sábado por la noche: Los zombies del sistema gobernante (policía) cargan contra los zombies de la sociedad civil (los hinchas del Barça). 

La batalla se saldó con, como siempre, numerosas bajas en la sociedad civil: 20 hinchas encarcelados, y 121 heridos entre acampados y policías tras el intento de desalojo. Y en cuanto a derechos humanos, hoy por hoy, la impunidad que injustamente se le otorga a los grupos armados prosistema.

Ni policías, ni perroflautas.

La pelea física ha sacado a la luz otros motivos de enfrentamiento más peligrosos aún: ideología y pensamiento, y percepción del otro. Para los acampados, los policías son unos perros. Para los policías, los acampados no hacen más que tocar(se) la flauta.

En primer lugar, entendamos el modus operandi de la mente de un mosso d’esquadra: se trata de una persona que antepone su propia seguridad física, qué digo, ¡su propia vida! en defensa de otros a los que ni conoce. No conoce otras formas de “ganarse la vida” mas que reprimiendo a otros, así tenga que ser a golpes, y provocando miedo (que no respeto).

Pero no olvidemos que el cuerpo policial es solamente la fuerza bruta del sistema, no son el cerebro orquestador. Un ejemplo extremo y preocupante de mutación de una persona normal a bestia asquerosamente represora y abusiva es el de Ferran T.F. quien nos ha regalado la siguiente perla:

Lo mío ha sido como estar en una pastelería y no poder comer ni un trocico de pastel. Tanto hijoputa y ni una colleja he podido dar”. (El País)

El sistema le ha pagado mal al mosso de esquadra. Esas personas también son y serán víctimas de los recortes salariales, en la sanidad y en la educación. Por no hablar de que su oficio involucrará cada vez más una violación a sus derechos humanos como trabajadores. Tener un trabajo que genera tanto estrés e involucra tantos riesgos físicos y psicológicos extremos no puede ser bueno para la salud, sin olvidar la violencia por la que tienen que pasar desde su entrenamiento.

Sí. Se nos olvidó que los mossos d’esquadra también viven en condiciones de “indignidad”.

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3 pensamientos en “✼ Del modus operandi de la mente de un mosso d’esquadra

  1. Me gusta el análisis de “divide y reinarás”. Es evidente que si prosperaba la tolerancia de los mossos con los acampados, quién sabe dónde estaríamos ahora.
    Por otro lado, no estoy de acuerdo en que todos los hinchas del FC Barcelona se eduquen con Coca Cola y prensa rosa. Me excluyo de esta descripción ;)

    Excelente análisis !!

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