✼ Volar (epílogo)

Se abre el paréntesis:

Y pocos saben que el ave quiere que le atrapen, pero no sabe dejarse atrapar, porque dejarse atrapar no está en el viento, ni en su tiempo de ave que es corto, muy corto. Por eso vuela alto, tan alto, y lejos… Y deja todo -aunque siga observándole, deja, sigue, sobre todo si mira hacia dentro-. El ave observa y mira, y alimenta al árbol, y ve nacer y morir el nido, o al menos sabe que nace y que muere ese nido. Y nadie agradece al ave, pero al ave no le importa -a veces-. El ave es ave, y el ave vuela, y sabe que poco ha de aterrizar, porque aunque no lo crea, hay quienes quieren capturarle…

Se cierra el paréntesis.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s