✼ Fue en un museo

Era en un museo y todo sucedía en los baños. Ríos de todo, de pintura abstracta. Se escondían en los retretes, esperando con impaciente tenacidad el momento del ataque. Hasta que entraron ellas y atacaron primero. Bombardeo de pintura abstracta, roja, densa, recalcitrante. Y luego agua. Yo me doy la vuelta, y sin mancharme, les dejo en el juego que al final he ganado yo. Lo veo entrar, preparado para el último golpe que no llegaría. Me saluda, sabe (cree) que ante la visita de los más de 10.000 invitados no puedo hacer nada. Entra y me deja fuera. Espero el momento del grito, de la descarga de su arma de juguete, llena hasta el fondo de más pintura abstracta, roja, todavía roja y brillante. Y entreabro la puerta, no para mirar, sino para dejarles un reloj de tiempo que les explote la última gota de energía. Y explota. Explota cuando estoy ya lejos, riéndome de ellos, encontrando el triunfo en todavía unos cuatro enemigos que he de minar. El juego sigue.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s